• junio 25, 2021

Redes solidarias. Ponerle el cuerpo a la crisis

PorFlorencia Abregú

Feb 8, 2021

Entrevistamos a Liliana Silguero, referente del MTE ( Movimiento de Trabajadores Excluidos ) que nos cuenta como desde el comedor » La Casita de Lorenzo » contienen a los vecinos y vecinas del barrio Belgrano de Berazategui .

La pandemia del Covid-19 puso de manifiesto que la diferentes organizaciones comunitarias tejen lazos de solidaridad y cuidados en la gestión de la crisis . Las redes territoriales de trabajo que se realizan en los comedores, asambleas, ollas populares son fundamentales para garantizar derechos básicos como alimentación, asistencia ante casos de violencia, promoción de campañas de salud, la creación de dispositivos para abordar las problemáticas de vivienda y consumo problemático son emergentes cotidianos en los espacios de organización .

Las referentas de los barrios son las protagonistas y las que ponen el cuerpo ante la crisis, entrevistamos a Liliana Silguero, carrera, recicladora y referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos del barrio Belgrano del partido de Berazategui que nos cuenta como lleva adelante junto a otros compañeros y compañeras de organización el comedor » La Casita de Lorenzo» ubicado en la calle 160 y 20 .

«Nosotros somos cartoneros, carreros y recicladores, empezamos con el comedor el día 20 de Marzo del 2020 cuando se declaró el aislamiento social, preventivo y obligatorio porque no podíamos salir a la calle a trabajar y tenemos muchos compañeros que viven del reciclaje » afirmó Liliana . » La organización nos ayudó hacer el merendero, empezamos con cinco días a la semana y después tuvimos que bajar los días porque no nos alcanzaba la mercadería . Cocinábamos con lo que teníamos y tuvimos que empezar a pedir ayuda» . Los espacios socio comunitarios son la barrera de contención que está en la primera línea de prevención contra la pandemia . » La Casita de Lorenzo » entrega viandas para cenar y también reparten la merienda .

«Para las ollas trabajamos varias horas, para hacer la comida. Entregamos 400 viandas por día cuando entregamos comida, en el merendero hacemos 870 tortas que son 23 o 24 kilos de harina por día . Hacemos las ollas con mucho sacrificio y no alcanza porque cada vez hay más bocas que alimentar en el barrio y alrededores » dijo Liliana, cubren la alimentación con las redes solidarias que teje la organización comunitaria. La ganancia es el poder identitario y la intervención con una acción concreta donde el Estado muchas veces no llega o llega a medias. Estas redes son las que proveen herramientas para dispositivos de abordaje integrales porque con el Covid se organizaron para llevarle las viandas a las familias aisladas al mismo tiempo que proveen los contactos y nexos con la salita de salud el barrio.

Para «Lili», como le dicen afectuosamente en el barrio, las organizaciones deberían estar unidas , en este sentido afirmó : » esta pandemia no diferencia, todos nos podemos contagiar, para salir adelante necesitamos ser compañeros como nos enseñó la organización, cualquier cosita que pasa estamos atentos para dar respuestas » . La vulneración de derechos que se presentan en los barrios se resuelven desde las redes comunitarias. La consigna » nadie se salva solo » se hace carne en cada espacio que con amor y solidaridad gestionan la crisis producida por la pandemia.