• junio 24, 2021

Roxana Villalba desapareció el 7 de diciembre de 2018. A más de dos años de la última mañana en que sus familiares la vieron, no hay avances en la investigación. Diario de Varela habló con Alejandra, su mamá, acerca del accionar judicial

“Es todo muy desolador, más angustiante que antes, porque siempre son excusas para todo”, comenta Alejandra y afirma que ante la pandemia la falta de respuesta se incrementó: “No se comunicaron conmigo en ningún momento”.

El único dato con el que dieron los familiares y amigos que no dejan de buscar a Roxana, es con un registro del Hospital Argerich. El 13 de diciembre de 2018 ella estuvo allí para hacerse controles, pero no regresó a los turnos que tenía asignados, el 26 y 27 del mismo mes. “A mi me quedó grabado un comentario de parte de la abogada que lleva la causa; me dijo que mi hija está hippeando por ahí. Para ellos es eso, una piba pobre de Varela que tenía problemas en su casa y por eso se fue”, relata Alejandra. 

“Es muy difícil sostenerme yo para sostener a los demás”, cuenta Alejandra y afirma que pese a que sus fuerzas “se están agotando”, no deja de compartir la foto de su hija porque está convencida de que alguien la tiene retenida: “Roxana se fue de mi casa y no volvió porque alguien la tiene retenida”, asegura.

Roxana mide 1.62 y tiene pelo castaño oscuro, ojos marrones y tez morena. La última vez que la vieron tenía puesto un short de jean, remera blanca estampada y zapatillas. Para cualquier información: “Buscamos a Roxana”, en Facebook y @buscamosaroxana en Instagram.